LA HABITACIÓN MÁGICA
Cada día pasa sin afán,
los
quehaceres vienen,
los quehaceres van...
El tecito pa’ la Señora y
el café pa’ Don Juan,
Que tráigame el periódico,
que las noticias no puedo esperar,
Una voz al fondo siempre oirás
Que los hilos que las agujas,
que es hora de comenzar
Y es que la seño’ apresurada está.
Una que otra melodía ameniza el lugar,
Nada guapachoso, podría decir que es un canto
celestial,
Aparente calma en este gran hogar,
Todo en su puestecito, limpiecito, cuidadito
Por estas manos morenitas que trabajan sin parar.
Se llega la tarde y Melissa en casa está,
Hermosa y bella siempre su sonrisa irradia
felicidad.
Que las tareas, que las galletitas con el té
Entre las piezas del piano y la clase de francés
Agotada esta mi Issa, con prisa también.
Hora de la cena, la familia reunida está. Un gran
silencio invade
Solo papá hablará, asentando con la cabeza
Melissa inquieta ya se quiere levantar.
Y es que Issa esperaba ansiosa, el reloj no dejaba
de mirar,
Contaba los minutos eternos para su edad.
Finalizado el acto, cada uno a su lugar, Un abrazo,
buenas noches
Es hora de descansar. Eso piensa todos cuando a su
cuarto se van.
Pero lo asombroso está por comenzar.
Un ritual había hecho, para este momento en
particular
¡Hala mi camisón!, que emocionada está
Sus manos ondean, ya se va a marchar
Ha llegado la hora, otra historia ocurrirá.
Anda, anda a prisa, sus piececitos no la dejan
avanzar
Ya caída la noche Melissa en su banco favorito está
Aguardando la visita que su vida cambiará.
Cierra fuerte sus ojitos azules, un profundo
suspiro da
Entre tanto en su habitación, cada cosa vida cobrará.
Destellos mágicos iluminan el lugar, como si fuera
un carnaval
Todos empiezan a llegar.
El primero en arribar es Manolo el viejo peluche
marrón
El regalo favorito Que la tía Luly le dio
Ella sonríe, lo abraza fuertemente sintiendo su
perfume original
Lo toma de los brazos Y comienzan a girar
Juntos caen al suelo las carcajadas llegan al
desván.
El ferrocarril empieza su marcha, el cuarto de humo
se llena
Que la locomotora vieja, poco a poco desecha.
Dentro va el patito de la tina y Rín-rín el renacuajo aguamarina
Quienes le gritan, ¡Arriba! ¡Arriba! A Manolo y a
Melissa
Estos se suben rápidamente, dirigiéndose a New York
Donde vive su tía, quien de la realeza es la mejor.
Atraviesan el océano, aterrizando en la habitación
Del primo Juanito, travieso y juguetón.
Contaron una, dos y tres, y a la rueda otra vez
Saltando y cantando, El tiempo pasando.
Un momento de silencio, Interrumpe la emoción
Fijamente se miran los dos, Algo tratan de
descifrar
Que ninguno se atreve a contar.
Melissa pensó: Él también los puede ver
No alcanza a comprender, como sucede esta vez.
Si es su cuento de hadas, que de su mente emana.
Creyó ser la única en el mundo quien contara,
Con amigos especiales, he inigualables.
Vaya sorpresa para los dos
Fantasiosas aventuras los unió.
¿Qué te pasa Melissa? Preguntó el jovencito, un
tanto aturdido
¿Por qué no seguimos jugando? Pregunta de nuevo
sobresaltado
Juanito insistente, Invita a su prima, que le presente a sus amigos asistentes.
Deja la pena, empezaré yo.
- Este es Camilo, poco dormilón
Es mi perro mecánico, cinco idiomas sabe
Mueve la cola y hace malabares
Entre tanto Issa a gritos llama a todos sus amigos
Para presentarle a su primo Juanito.
Todos en hilera empiezan a saludar
El pato, el renacuajo, la locomotora, hasta el
jaguar
Cientos de juguetes aguardan a la espera
Para conocer al príncipe y a la princesa.
Y otra pregunta se le ocurre al muchacho, ¿Por qué
tienes tantos?
Ella emocionada le empieza a contar, que de las
fiestas, que de navidad
De los cumpleaños, y otras reuniones… ¡Ah! De mi tía favorita algunos más.
Me consiente, como ella no hay otra igual…
Interrumpe Juanito en un tono peculiar
A una tía favorita, debe ser mi mamá,
Se nota que te quiere mucho
-
La verdad yo la quiero mucho más.
-
sigamos con el juego, ahora te voy a retar
Te propongo
las escondidillas
Ya verás lo
bien que le vas a pasar.
-
Escóndete yo cuento
a la voz de tres a quien encuentre
Comienza otra vez
Uno, dos y tres…
Juanito toma a Manolo de la mano,
lo invita a subirse al armario
Rin- rin, patito y ferrocarril se hacen invisibles
Y al terminar Issa de contar
A todos comienza a buscar
Con mucho sigilo recorre el cuarto, levanta la sábana
y encuentra un lagarto
Abre las cortinas, mira para arriba y descubre en
el armario a su primo solitario
La búsqueda continúa. Ella se emociona toma confeti
con su boca, lo sopla y lo sopla
Detrás de la puerta, los invisibles ya no tanto,
entristecen por el fin de su encanto
-
Manolo solo faltas tú dijo su dueña, lo busca y
rebusca, con algo ya de impaciencia, pero el peludo no hace ninguna seña, ni se
manifiesta.
En su punto máximo la noche está,
La angustia empieza a incrementar,
Todos inmersos en la faena temen
Pues la hora de partir llega.
Juanito apresura la huida de su prima y sus amigos
Pues su madre pronto entra a despertarlo
Para darle su baño matutino
Esta amaneciendo y no es día festivo
Salgan, salgan ya – dice Juan con mucho afán -
Aprisa suben al tren, sin Manolo que parecía
No haber venido en él.
Melissa partió muy triste
La torre de la libertad divisó
El peluche marrón se le perdió
Ella nunca imaginó tener esta decepción
Que a su habitación volvería, con las manos vacías
Su corazón se derretía al percibir semejante
escabullida.
En tanto su primo reía, Creyéndose un villano.
Suponiendo que el peluche estaba en el armario
Pobre iluso cual ingenuo, si este muñeco se escapó
Y con el trinar de sus dedos en su hogar apareció.
Que gran sorpresa cuando Issa llegó
En la cama yacía Manolo, el Peluche Marrón
Todo en orden en silencio, sin vacilación
Justo a tiempo todo terminó
Este día ya comenzó,
Entra la nana, canta el ruiseñor
Todos los sueños se van al cajón
Esperando - esperando
A que Issa los vuelva a buscar hoy
En la habitación mágica
En su imaginación.
Autores:
Diana Calvete Díaz
Jennifer Riaño
Angélica Munives
José Carrillo
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